October 10 Letter from Bishop (Spanish)

Carta a los sacerdotes, diáconos, religiosos consagrados y fieles bautizados de la Diócesis de
Fort Worth de El Reverendísimo Michael F. Olson, Obispo de Fort Worth En Solidaridad con
las Decisiones de los Obispos Católicos de Texas para dar a conocer los nombres de clérigos con
acusaciones creíbles de conducta sexual inapropiada con menores

10 de octubre de 2018

Queridos hermanos y hermanas en Cristo,

Cuando leemos en el Evangelio de San Mateo, Jesús colocó ante Sus discípulos el ejemplo de un niño como el miembro más importante de Su Reino, así como la medida por la cual Él nos juzgará en nuestra fidelidad como Sus discípulos. Nos advierte también del juicio que nos espera si nosotros, a través de actos de comisión u omisión, dañamos intencionalmente a cualquier niño y morimos sin arrepentimiento auténtico (Mateo 18,1-7). JesÚs predicó Su Evangelio en medio de una cultura y un sistema imperial que sostenía que los niños y los vulnerables no eran dignos de respeto. Al hacerlo, JesÚs muestra cuán central y esencial es el cuidado y la protección respetuosa de los niños y de los vulnerables para la misión que ha confiado a su Iglesia, una misión que continÚa hoy en el mundo contemporáneo.

La Diócesis de Fort Worth está comprometida a erradicar el mal del abuso sexual de menores. La protección de nuestros niños es una obligación moral y es de suma importancia para la Diócesis de Fort Worth. Cuando se trata de la protección de los niños, la complacencia es inaceptable. La Diócesis de Fort Worth ha tomado y seguirá tomando medidas firmes para garantizar la seguridad de nuestros niños.

En ese sentido, la identificación pÚblica del clero y los hermanos y hermanas religiosos que son sujetos de acusaciones creíbles de abuso sexual contra un menor desempeña un papel importante en la erradicación del mal del abuso sexual y en asistir a la Diócesis para identificar y ayudar a los que han sufrido abuso. La Diócesis de Fort Worth identificó pÚblicamente en el 2005 a los sacerdotes que eran sujetos de acusaciones creíbles de abuso sexual de un menor. En el 2007, la Diócesis de Fort Worth se convirtió en la primera diócesis de Texas en incluir una lista de sacerdotes acusados con credibilidad en su página web. La divulgación de esta lista se hace como parte de los esfuerzos continuos de la Diócesis de Fort Worth para garantizar la seguridad de nuestros niños y su compromiso con la transparencia. Esta lista contiene hoy los nombres de quince sacerdotes, un diácono permanente y un hermano religioso. Puede ver la lista al visitar la página de Ambiente Seguro en nuestro sitio web diocesano (https://fwdioc.org/ safe-environment). La reciente decisión de los otros obispos católicos del estado de Texas de publicar también los nombres de clérigos que han sido acusados creíblemente de conducta sexual inapropiada con menores en sus respectivas diócesis y ordinariatos es alentadora. Apoyo personalmente esta acción colegial tomada por los miembros de la Conferencia Católica de Texas.

Como Obispo de Fort Worth, mantengo una política de cero tolerancia para el abuso sexual de menores por parte del clero porque el ministerio en la Iglesia es una gracia de Dios que conlleva una responsabilidad seria, no un privilegio a ser reclamado por nadie como si fuera un derecho. Más bien, implica una confianza de pacto establecida a través de nuestro Bautismo como miembros de la Iglesia fundada por Cristo. Ofrezco a todas y a cada una de las personas que sean víctimas de abuso sexual por parte del clero de nuestra Diócesis, o por cualquier clérigo en cualquier lugar, mi más sincera disculpa por el mal ocurrido y ofrezco mi compromiso de evitar que tal acto sea perpetrado contra cualquier otra persona.

Cuando la Diócesis de Fort Worth recibe una acusación de abuso sexual de un menor, se informa de inmediato a las autoridades civiles (por ejemplo, la policía y los Servicios de Protección de Niños). Aparte de cualquier investigación realizada por las autoridades civiles, la Diócesis toma medidas para determinar si el supuesto incidente es plausible (es decir, confirmar si el acusado y el acusador se encontraban en la parroquia o escuela en el momento presunto, etc.). Si se determina que la acusación es plausible, entonces el acusado es removido inmediatamente del ministerio mientras que la Diócesis realiza una investigación adicional para determinar si hay razones para creer que ocurrió el abuso sexual de un menor.

La determinación de que la Diócesis de Fort Worth tiene razones para creer que el abuso sexual de un menor ha ocurrido la tomo yo, en consulta con la Junta de Revisión de Conducta Diocesana. La Junta de Revisión de Conducta es un órgano consultivo confidencial compuesto principalmente por miembros laicos con diversos antecedentes y áreas de experiencia que son idóneas para ayudarme en la evaluación de las denuncias de abuso sexual de menores y en mi determinación de la idoneidad de un clérigo para el ministerio. Esta determinación no es un hallazgo de que el supuesto abuso ocurrió realmente. Más bien, es un hallazgo de que hay razones para creer que el supuesto abuso ocurrió. El estándar que nuestra Diócesis usa para hacer esta determinación es un estándar menor que el requerido por nuestros sistemas legales civiles o penales. Como tal, la inclusión de un individuo en esta lista no es una determinación final bajo las leyes civiles o penales de que el abuso realmente ocurrió. Más bien, es un hallazgo utilizado para remover al acusado del ministerio en esta Diócesis de manera permanente, a menos que la tal acusación sea posteriormente aclarada por los hechos.

Nuestra Diócesis creó la Oficina de Ambiente Seguro en el 2002 para tomar acciones específicas en respuesta a la Carta de Obispos Católicos de los Estados Unidos para la Protección de Niños y Jóvenes, conocida como la Carta de Dallas, para abordar el abuso sexual de menores por parte de sacerdotes y diáconos. Nuestra Diócesis extendió ese compromiso de responsabilidad para incluir a todos los demás miembros del personal, empleados y voluntarios de la Iglesia, incluido el obispo. El año pasado nuestra Diócesis capacitó y procesó la verificación de antecedentes penales de 27,498 voluntarios, 946 educadores, 942 empleados, 127 sacerdotes, 75 diáconos y 42 candidatos para la ordenación. La Diócesis de Fort Worth está totalmente comprometida a cumplir con la Carta de Dallas y cumplir con su obligación moral de proteger a nuestros niños.

Durante el último año hemos mejorado el programa de Ambiente Seguro, que ya era sólido desde sus comienzos, e incluye ahora un reentrenamiento cada dos años. A través de las sesiones de concientización en vivo y participativas de 3 horas de Protecting God´s Children®, la Diócesis está intensificando el enfoque, la vigilancia, la claridad, el compromiso y la participación de todos los clérigos, maestros, empleados, voluntarios y padres de estudiantes de las escuelas católicas.

Puede obtener más información acerca de las maneras en que la Diócesis de Fort Worth está ayudando a proteger a nuestros niños en la página de Ambiente Seguro en el sitio web diocesano (https://fwdioc.org/ safe-environment).

La Diócesis de Fort Worth invita a cualquier persona que tenga información sobre un abuso o que haya sido abusada por algún sacerdote, diácono, empleado o voluntario de la Iglesia a ponerse en contacto con nosotros para que la Iglesia pueda comunicarse con usted o con cualquier víctima. Por favor, comuníquese con la Oficina de Asistencia a Víctimas al 817-602-5119; la línea directa de asistencia para víctimas en el 817-945-9345; o el Canciller y Moderador de la Curia, Monseñor E. James Hart, al 817-945-9315. Si se ha cometido un delito, le instamos a que se comunique inmediatamente con los oficiales locales de la ley antes de comunicarse con la Diócesis.

Al concluir les pido que nos unamos como la Iglesia local de la Diócesis de Fort Worth en oración y el ministerio fundado y confiado a nosotros por Cristo, con especial vigilancia por la protección de los menores y aquéllos que son vulnerables en nuestras familias y en la sociedad. Les pido especialmente sus continuas oraciones por mí como su obispo, al que se me ha confiado el ministerio pastoral del Pueblo de Dios en nuestra diócesis y en comunión con el Vicario de Cristo. Más especialmente, oremos por la sanación de todas las personas perjudicadas por los actos de abuso sexual perpetrados por el clero o cualquier persona con autoridad en nuestra Iglesia. Confiado en la libertad de la verdad del Evangelio y en la Muerte y Resurrección de Jesucristo, quedo,

Atentamente en Cristo,

Reverendísimo Michael F. Olson, STD, MA
Obispo de Fort Worth

10 de octubre de 2018