April 21, 2019

On this Easter day your Participation in the liturgy reveals your deepest desire to know, to believe and worship and listen to Jesus Christ, our Lord. In the Eucharist, which is but the physical reenactment of Christ’s last supper with his apostles, we share the gift of God with us, we hear and meditate the word of God. We thank God for his continued presence with us. We understand that we are invited to a Sacred Meal in which we worship God who is the source of our life. Throughout Lent and during the Holy Week, we recounted the story of Jesus, especially his last days of life. Like the first friends of Jesus, millions of Christians all over the world gather in Churches and try to make sense of what we celebrate. Each of us have been seeking the Lord, but only some of us have grasped the mystery of the resurrection and promise of eternal life. The realities of life can be properly understood only in the light of the word of God. Some of us are unable to make sense of what is happening in our lives even after so many years of Christian life. We need to hear him speak directly to us. Many times, we recognize him in our brothers and sisters. We will know the meaning of the resurrection as we understand the scriptures and grow in our knowledge of the meaning of life, love, peace and joy and experience them.

En este día de Pascua vuestra participación en la liturgia revela vuestro más profundo deseo de conocer, de creer, de adorar y de escuchar a Jesucristo, nuestro Señor. En la Eucaristía, que no es sino la recreación física de la última cena de Cristo con sus apóstoles, compartimos el don de Dios con nosotros, escuchamos y meditamos la palabra de Dios. Agradecemos a Dios por su continua presencia con nosotros. Entendemos que estamos invitados a una comida sagrada en la que adoramos a Dios que es la fuente de nuestra vida. A lo largo de la Cuaresma y durante la semana Santa, hemos contado la historia de Jesús, especialmente sus últimos días de vida. Al igual que los primeros ami-gos de Jesús, millones de cristianos de todo el mundo se reúnen en las iglesias y tratan de entender lo que celebramos. Cada uno de nosotros ha estado buscando al Señor, pero sólo algunos de nosotros hemos comprendido el misterio de la resurrección y la promesa de la vida eterna. Las realidades de la vida pueden entenderse adecuadamente sólo a la luz de la palabra de Dios. Algunos de nosotros somos incapaces de entender lo que está suce-diendo en nuestra vida, incluso después de tantos años de vida cristiana. Necesitamos escucharlo hablar directamente con nosotros. Muchas veces, lo reconocemos en nuestros hermanos y hermanas. Conoceremos el significado de la resurrección al comprender las escrituras y crecer en nuestro conocimiento del significado de la vida, el amor, la paz y la alegría, y experimentarlas.

Fr. Mathew Kavipurayidam, TOR